
El Palacio Colomina (Valencia) se convirtió el pasado viernes 26 de septiembre en un “laboratorio abierto al público”, con talleres, charlas didácticas y exposiciones de los grupos de investigación de la CEU UCH, en el marco del proyecto europeo MedNight, la Noche Europea de las investigadoras, un evento al que se unieron los alumnos de CEU FP Comunidad Valenciana del área de sanidad, imagen y sonido e informática.
Con una programación ininterrumpida desde las 9:30 hasta las 21:00 horas, durante toda la jornada se ofrecieron actividades gratuitas y participativas diseñadas para todo tipo de público, en las que ciudadanía e investigadores compartieron experiencias de forma cercana y divertida.
El propósito principal de este evento era acercar la ciencia a la sociedad, mostrando no solo el trabajo de quienes investigan, sino también el impacto positivo que sus descubrimientos tienen en la vida diaria y en el progreso colectivo. Según señaló la vicerrectora de Investigación y Transferencia de la CEU UCH, Alicia López Castellano, “el propósito principal de MedNight es acercar la ciencia a la sociedad. Queremos poner en valor la carrera investigadora, despertar vocaciones científicas, especialmente entre las más jóvenes, y subrayar la importancia de la investigación en el desarrollo cultural, social y económico”, remarcó.
Entre las cerca de 40 actividades divulgativas gratuitas y abiertas a todos los públicos, se celebraron diversas charlas interactivas sobre temas como el estudio del envejecimiento, el proceso de la neurogénesis que mantiene nuestro cerebro en construcción o la mejor dieta antiinflamatoria para prevenir el deterioro cognitivo, con cribados gratuitos para detectarlo de forma temprana.



Los alumnos de 1º de Animación 3D y junto a su tutor, Diego Camuñez, asistieron a un taller de realidad virtual (VR) aplicada a la salud. “Fue una experiencia muy didáctica, donde aprendimos cómo esta tecnología puede ayudar a personas con dolor crónico a moverse de una forma progresiva”, señaló Camuñez.
“El truco está en el avatar virtual: como se mueve un poco más lento o le cuesta doblarse, el paciente hace un esfuerzo extra sin darse cuenta para que el avatar lo logre. Así, el cerebro se “engaña” visualmente y el cuerpo termina superando sus propios límites”, explica.
Una experiencia de aprendizaje fuera del aula en la que todos los alumnos participantes coincidieron en señalar como “enriquecedora”.

